domingo, 15 de febrero de 2015

OJO DE AGUILA SOBRE DON FRANCISCO

Por ojodeaguila

Este animador le ha hecho un gran daño a la cultura en Chile, y particularmente a la cultura popular. Siempre se ha burlado de los pobres mediante una ironía y un sarcasmo de mal gusto. Trajo a Chile modelos de programas de televisión, Sábados Gigantes entre ellos, que son una copia de USA. Fue el primero en ligar fuertemente la televisión y la publicidad comercial en Chile. Durante la dictadura siguió con el espectáculo como si no pasara nada, enriqueciéndose mucho. La Teletón, también copiada de USA, es símbolo de capitalismo neoliberal y falta de seguridad social en el país. Don Francisco es un señalado ejemplo de la mediocridad y superficialidad que ha sumido a Chile los últimos cuarenta años.

(Tomado  del diario El país de Madrid del 08/07/2012)

miércoles, 4 de febrero de 2015

HUMBERTO MATURANA: "EL CURSO DE LA HISTORIA SIGUE EL CAMINO DE LOS DESEOS"


Por Pedro Armendariz

El actual sistema económico glorifica la competitividad entre las personas como un gran valor, supuesto generador de riqueza y progreso. Refiriéndose a la ética de la conducta competitiva, en esta entrevista el biólogo Humberto Maturana afirma exactamente lo contrario, señalando que “la competencia es irruptora de lo social porque es una relación que se funda en la negación del otro. Bajo condiciones de competencia no hay colaboración, la que para poder existir requiere la existencia de aceptación mutua”.

¿Usted niega la posibilidad de una “sana competencia”?

-Los economistas hablan de competencia y de su importancia para el progreso económico, y hablan también de una sana competencia. Yo pienso que eso de una sana competencia no existe, porque en el momento que uno acepta al otro como un legítimo otro, por ejemplo en una transacción comercial o en una empresa de producción de algo, surge la colaboración.

¿Los animales no compiten entre ellos?

-Hay teorías económicas que pretenden tener un fundamento biológico: la competencia de los seres vivos en la naturaleza. Pero resulta que Darwin toma la noción de competencia de los economistas ingleses. Yo pienso que en la naturaleza no existe competencia. En el espacio humano sí, porque la competencia, o a aquello a lo que nos referimos como competencia en el espacio humano, que muchas veces queremos dulcificar de alguna manera, implica la negación del otro, el otro tiene que ser distinguido como otro, y eso pasa en el lenguaje, no pasa sin lenguaje.

¿En qué momento histórico cree usted que se incorpora la competencia en la existencia humana?

-Yo creo que eso tiene que ver con el origen de la cultura patriarcal nuestra. Tiene que ver con vivir la vida en la lucha y en la apropiación. El patriarcado no tiene que ver con lo masculino. Tiene que ver con la emoción de apropiación y exclusión, y eso surge, yo pienso, en la historia, con el origen del pastoreo en Asia. Ahí aparecen la apropiación, la exclusión del otro, la defensa de lo apropiado, la lucha, los instrumentos de cacería se transforman en armas, pasando a ser instrumentos de exterminio. Se inicia el control de la sexualidad de la mujer. Surge toda una serie de cosas que a la larga, en la medida en que se transforman en modos de vida dominantes, llevan en una cierta dirección que es la competencia.

¿Cómo explica usted la existencia de clases sociales antagónicas?

-Yo creo que la noción de lucha de clases, y las clases, surgen precisamente porque hay establecimientos de bordes de aceptación mutua. Si yo no establezco borde de aceptación mutua no tengo clase.

¿Al determinar un borde se conforma una identidad?

-Se crea una identidad de un grupo, de una categoría de persona, porque yo establezco un borde que me define la categoría, que puede ser económica, que puede ser intelectual.

Lo que usted llama el borde, ¿se establece?

-Es algo que se establece, y en el espacio es funcional o tiene una justificación argumentativa.

¿Y la teoría marxista que dice que el borde depende de la condición económica?

-Pero resulta que las condiciones económicas llevan a establecer un borde sólo en cuanto uno le niegue al otro el acceso a algo que uno restringe para sí desde un punto de vista económico. O sea, tiene que ver con la apropiación.

¿Cómo se imagina usted la superación de este estado de cosas?

-Yo pienso que no hay otra forma que querer el cambio. Depende de que uno quiera hacerlo o no quiera hacerlo. Ahora bien, yo creo que los deseos se adquieren, se plasman, se forman en el vivir. Uno no está determinado a desear algo, sino que aprende a desear o a no desear cosas según viva, según la experiencia que uno tenga. Por eso es muy importante lo que pasa durante el crecimiento del niño, pues aprende a desear un modo de vida u otro según cómo viva.

¿Qué le parece en este sentido el efecto de la publicidad?

-Todo este asunto de la propaganda es una manipulación de los deseos. La creación de un espacio de mercado es una manipulación de los deseos. La mirada sobre si hay mercado o no es una mirada sobre los deseos. Entonces lo que está en juego en el curso de la historia, yo pienso, son los deseos, no la razón. El curso de la historia no sigue el curso de los recursos, ni el camino de las posibilidades, ni el camino de la razón, sino que sigue el camino de los deseos. Esto no nos hace menos humanos, menos responsables o menos conscientes. Claro, si no nos damos cuenta, nos movemos en nuestros deseos sin darnos cuenta. Pero cuando nos damos cuenta y reflexionamos sobre nuestros deseos, y aparece el otro como un ente frente al cual lo que deseamos tiene consecuencia, aparece la ética. Para que aparezca la ética yo tengo que ver al otro. Por eso digo que la ética depende del amor, no depende de la razón.

¿Habría entonces que hacerse consciente de los deseos para lograr una acción y una relación éticas?

-No es que habría que hacerse consciente de los deseos: si uno se hace consciente de los deseos se hace responsable. Si me hago consciente de los deseos, y miro sus consecuencias, entonces no puedo escaparme a que la presencia del otro me haga pensar si quiero hacer lo que yo quería hacer y con tales consecuencias.

¿Dice usted que el amor conlleva un comportamiento ético en las relaciones sociales?

-Yo pienso que no todas las relaciones son de la misma clase. No todas las interacciones humanas son de la misma clase. Dependen de la emoción. Para que haya cooperación, por ejemplo, tiene que haber aceptación mutua…o la hipocresía de la aceptación mutua. Para que haya la clase especial de convivencia que connotamos en la vida cotidiana con la palabra social, tiene que haber esa emoción, o las conductas que un observador externo ve como de aceptación del otro, o sea, las conductas del amor. Pero hay otras conductas y relaciones humanas que son de otra clase, como las relaciones jerárquicas. Exigencia y obediencia. Ahí no hay aceptación. Entonces esas relaciones son de otra clase, merecen otro nombre.
Yo digo que las emociones son dominios de acción, dominios conductuales. El amor es el dominio de las conductas que constituyen al otro en la convivencia como un legítimo otro. Uno, sin embargo, puede ser hipócrita. Yo puedo tener una cierta conducta de aceptación del otro, y en el fondo estoy con un cuchillo escondido para darle una puñalada. Eso puede pasar, pero mientras yo tenga la conducta de aceptación del otro, lo que pasa es lo que pasa con la aceptación.

¿Cómo ve usted la libertad? ¿Existe en realidad la libertad o es una ilusión, un deseo incumplido?

-Esto tiene muchas connotaciones, pertenece a muchas redes distintas de conversaciones. Puede pertenecer al dominio de la restricción o no del movimiento. Por ejemplo: yo soy libre si mi movimiento no está restringido, en cualquier espacio, en el espacio físico o en el espacio reflexivo. Pero si uno mira, la palabra libertad siempre hace referencia a una no restricción para la acción. Yo pienso, sin embargo, en lo que se refiere a lo que le pasa a uno con la noción de libertad, que es algo que tiene que ver con cómo se siente uno con el fluir de sus acciones, y que uno tiene la experiencia de libertad cuando uno puede poner sus deseos en el ámbito de los deseos. En el momento en que yo puedo darme cuenta de que deseo algo y puedo preguntarme si deseo desear aquello, y actuar de acuerdo con esa segunda mirada, entonces yo vivencio la libertad. Yo creo que todas las circunstancias en las cuales uno habla de libertad, en último término, están en eso.

(Entrevista realizada en marzo de 1992, transcrita para elclarin.cl de la revista impresa el Canelo de aquella fecha, ocasión en que fue publicada con el el título: "Estamos viviendo bajo la dictadura de los empresarios").

viernes, 4 de julio de 2014

EL EJÉRCITO TAMBIÉN TIENE CABIDA EN LA TERAPIA DE GRUPO

Por Pedro Armendariz

Era lo que faltaba. Hoy viernes, el Ejército de Chile le rinde un homenaje a Gary Medel. “El acto simbólico será encabezado por el Comandante en Jefe del Ejército, General Humberto Oviedo, sumando así una nueva honra”, dice en su información el diario La Nación. .
El comunicado del Ejército informa que realizará un homenaje al crack “por encarnar el espíritu del soldado chileno, con valor, compromiso y entrega, reflejado en la participación de la Selección chilena en el Mundial de Fútbol 2014…valores como el patriotismo, desarrollo de la disciplina, gallardía y entrega son transmitidos a las generaciones de jóvenes que ingresan a la institución, semejantes cualidades que mostró el “Pitbull”, defendiendo a la Roja, y que el Ejército de Chile reconoce”.
Es asombroso a lo que puede llegar, en este caso un buen ejemplo, el oportunismo en Chile. Y la tontera. De parte de los mismos caballeros que sirvieron durante 17 años un menú cotidiano e indigesto de ruedas de carreta a este atormentado país. Ellos no tienen derecho a usar abusivamente en su comunicado el apelativo popular que los aficionados otorgaron al jugador.
Abundan por estos días las columnas, reportajes, informaciones, entrevistas, pelambres, acerca de la selección de fútbol y el mundial. Dejan en evidencia de que somos un país que requiere de urgencia una pasada prolongada, sincera, reflexiva, honesta, profunda, por el diván de un buen terapeuta, o, más bien, la urgente necesidad de abocarse, con el mismo afán con que los jugadores lo hicieron brillantemente en la cancha, a una apasionante terapia de grupo.

miércoles, 2 de julio de 2014

¿CÓMO EVITAR LOS AUTOGOLES EN LA POLÍTICA SURAMERICANA?



Por Pedro Armendariz

Un periodista español comenta que la clave del resultado del partido entre las selecciones de España y Chile en el Maracaná no hay que buscarla en la cancha, sino en la mentalidad nacionalista y fanática de aficionados y jugadores chilenos.

Uno podrá discutir hasta qué punto el factor señalado por el colega ibérico jugó un papel. Lo que es indiscutible es que lo jugó, como en otros equipos, sino en todos, con la salvedad de que en el caso chileno sean quizás un poco más acusados los rasgos nacionalistas, al menos para mí, como chileno, lo son.         

El problema naturalmente no está en el fútbol ni en el mundial, a pesar del cántico de los himnos, que por sanidad mental y en aras de la paz mundial podrían ser omitidos, como señal colectiva de cordura.

En el caso suramericano, está claro que masivamente los habitantes ven a su respectivo país como un ente que compite por colores propios con los otros no sólo en la cancha y en las tribunas de los estadios. En el comercio, las armas, inversión extranjera, todos los días aparecen índices y encuestas que miden estas comparaciones en actividades y haberes. Toda  comparación es odiosa, nos decían cuando niños.

Nuestras carencias, frustraciones, la dureza de la vida diaria, el malestar generalizado, el aburrimiento, la emotividad personal por los suelos, son males que buscan compensación, y logran un fuerte alivio analgésico momentáneo, un descanso placentero, una sensación de satisfacción individual-colectiva sin parangón mediante el triunfo de las selecciones de fútbol.

En el mundo de hoy no hay acontecimiento político que se iguale a un triunfo en un evento deportivo mundial. Vemos por estos días el rito de los políticos que rinden honores y cantan loas a los jugadores, los reciben en las calles y los palacios como a soldados que vuelven de la guerra desde tierras lejanas. Los medios por su parte hablan de héroes en sus titulares.

La publicidad comercial es otra de las pestes que acompaña al juego de la pelota en el mundial. No trepidan en su labor diaria de envilecer la vida.

Queremos salir de la prehistoria en Suramérica, y hacemos casi todo lo imaginable para permanecer en ella. El nacionalismo, el ser un ente cerrado en confrontación con otros entes cerrados, estáticos, egocéntricos, recelosos, guerreros, es de la máxima estupidez.

La expresión institucional de este desconcierto es la incapacidad en Suramérica de conformar plataformas comunes compartidas a cabalidad, de forma tal que su acción sea determinante y efectiva. Hoy, cada uno va a lo suyo. En lo sustancial seguimos separados, sino enfrentados.

Sin negar avances importantes, como la paz y el acercamiento integrador entre Perú y Ecuador.

Chilenos, bolivianos y peruanos tenemos una tarea por delante que permanece en pañales. Y solo hay una forma de entenderse y vivir en paz, conversando. Basta de autogoles.

(En un reciente artículo publicado en la revista Punto Final, el sacerdote José Aldunate recoge la propuesta que ya estuvo presente tras el desastre de la guerra, de convertir a Arica (y Tacna) en un territorio compartido por los tres países. O sea, legalizar lo que ya es, ya que en los hechos en estas ciudades están presentes y conviviendo cada día personas de los tres países en grado significativo. Si tal conversión se estableciera, toda aquella zona se fortalecería no solo económicamente, podría llegar a constituir un importante foco cultural y político que además daría un impulso muy importante a la integración suramericana. En tal caso habría que atender a las necesidades de las ciudades fronterizas a la nueva zona internacional, como el caso de Iquique en Chile, que se vería con seguridad, al menos en parte, perjudicada, y, lo que es seguro, estaría al menos temerosa y prejuiciada ante el posible aventón de las vecinas del norte. Es muy viejo el problema de los celos y la competitividad entre Arica e Iquique, viven de espaldas una a la otra, y ahora además son dos regiones. Hay pues mucha tela que cortar).

lunes, 19 de mayo de 2014

MONÓLOGO EN LA SALA DE REDACCIÓN ACERCA DEL CALVARIO DEL PERIODISTA



Por Pedro Armendariz

El diagnóstico que usted describe de la situación es tan lamentable que hemos de proceder con cautela y prudencia. Para qué nos vamos a complicar la vida, tenemos una máquina que funciona, nos ha costado levantarla y no digamos mantener en pie.

Y viene usted esta mañana con sus propuestas editoriales fuera de tono. No se da cuenta de que si abrimos el boquete de la crítica y damos el toque de alarma, quién sabe dónde vamos a ir a parar. Olvídese usted de la ecología, los problemas vecinales y el armamentismo. 

Le quiero dar un consejo joven colega.

Soy un periodista no tan viejo que quiere sobrevivir a una muerte profesional prematura. Mi meta a su edad, reporteando por las calles de la ciudad de campeones a cincuenta lucas mensuales, era acomodar un día el culo en el sillón del director.

Usted todavía es joven, no pierda el tiempo, reconozca que hay que tener ambición en la vida, metas que lo motiven a uno a saltar de la cama cada mañana al alba.

Soy sincero con usted, le confieso que me preocupan los jóvenes, afortunadamente cada día más escasos, que en esta sala de redacción olvidan que el arriendo del departamentito y las visitas al líder son posibles gracias a la bendita publicidad remunerada y otras menestras, a veces suculentas, que hacemos y recibimos de empresas e instituciones privadas y de las otras.

Me ofusca que después de cinco años estudiando periodismo en una universidad, el anhelo de estos jóvenes, que uno quisiera ver avanzar en la vida gracias a su talento, no vaya más allá del intento de convertir su quehacer en una piedra en el zapato de quienes nos dan de comer.

Además, y usted está a tiempo de no caer en el mismo error, piensan que vamos a vender más diarios hablando de mares contaminados y esquilmados, o de mineras acabando con el agua dulce, o del faltante catastro de las aguas subterráneas del desierto.  

Todos ellos problemas que nadie puede solucionar y están alejados de la vida y las preocupaciones de la gente normal.

No sé quién le contó que el periodismo tiene por vocación ponerle las peras a cuatro al poder, y que el suicidio económico consiguiente puede provocar una toma de conciencia en la población que va a correr al kiosco a comprar el diario.

Si este milagro social llegara a suceder, tendríamos que irnos para la casa por la fuga de la publicidad y los servicios remunerados al poder.

Usted, creo estar seguro, está de acuerdo con Rafael Correa en lo de la prensa corrupta, y en que la única información verosímil es la de los medios oficiales. Le sugiero que intente irse a trabajar a la televisión nacional, si no le gusta este diario y la libre empresa.

Tengo un amigo en el canal que le puede echar una mano.

jueves, 17 de abril de 2014

TRANSFIGURACIÓN ENTRE PLAZA YUNGAY Y UNIÓN LATINOAMERICANA



Por Pedro Armendariz

¿A qué estación va?, dice arisco el taxista, con un tono ligeramente agresivo, ante mi inicial vacilación al pronunciar el nombre de la parada del metro. Unión Latinoamericana, le respondo lo antes que puedo, tomando a mano derecha ahí en la esquina, nos vamos por Sotomayor hasta la Alameda.

Dejando atrás la Plaza Yungay le comento al joven conductor lo agradable del nombre Unión Latinoamericana, comparado con el de estación Los Héroes, por ejemplo. No le parece, le pregunto. ¿Y qué le parece a usted?, me responde de inmediato.

Bueno, le digo, vamos pasando por un barrio donde han llegado a vivir peruanos, colombianos, ecuatorianos y de otros lados, y me parece muy bien, y los héroes siempre son un asunto fregado…

Al cruzar la avenida Portales iba yo resaltando que en estos tiempos las migraciones son una realidad con la que había que convivir de buena manera. Mire usted la cantidad de chilenos que han estado o están en tal situación, en un montón de países en el mundo… yo mismo he vivido en el extranjero unos años…le digo.

Durante la dictadura, entre que afirma y pregunta el muchacho. Sí, y antes también…

Entre Huérfanos y Erasmo Escala se produce, inesperadamente, una transformación en mi interlocutor, quien, sin alterar en nada su conducción avezada, me empieza a contar sin preámbulo que tiene una hermana viviendo en Madrid y a un hermano que acaba de aterrizar en Santiago el día anterior, debido al desastre que preside Mariano el mentiroso en el Reino de España.

Al escucharlo me sorprende la contundencia del contenido que venía guardando el joven, relacionado con el tema que traíamos entre manos al menos desde que íbamos por Sotomayor llegando a Compañía, lo mucho que había tardado en soltarlo, pienso que por cautela, muy extendida en estas tierras. En otras partes a los taxistas les gusta tomar la palabra, en Chile, casi siempre, de entrada, optan por callar.

Sin embargo, la sorpresa mayor del trayecto estaba por venir casi al virar en Alameda hacia el poniente. Al ir el joven taxista relatando sus avatares familiares, el acento de su castellano fue cambiando paulatinamente, semejante a una mutación lenta de colores, desde un tono y pronunciamiento chileno de toda la vida, a un ritmo cantadito bien modulado propio de algún lugar de más al norte de Suramérica, que no alcancé a dilucidar ni por el que tuve tiempo de preguntar, dados los pocos metros que restaban para poner pie en la estación Unión Latinoamericana, al llegar a calle Libertad. No había tiempo para más, sólo atiné a agradecer el viaje y desearle mucha suerte por estos pagos al raudo conductor.

jueves, 10 de abril de 2014

EL VIEJO Y LUCRATIVO NEGOCIO DE LA GUERRA Y EL MITO NACIONAL

Por Pedro Armendariz

El diputado Tarud vuelve a dar la nota. Ahora pide que Carlos Ominami sea expulsado del grupo asesor para el caso Bolivia-La Haya, por considerar que el ex ministro y ex senador de la república sería favorable a los intereses de los estados boliviano y peruano.
 
Tarud y compañía quieren el reino del pensamiento único. Chilenos todos, nuestros enemigos son peruanos y bolivianos, y hay que actuar en consecuencia, armándose hasta los dientes, cultivando el nacionalismo, el chauvinismo y la xenofobia.

La desconfianza como sentimiento y actitud básica, y ante el estado de las cosas mantener una posición defensiva. Todo gesto de acercamiento, de amistad, de romper barreras, de hacer una relectura del pasado, y sobre todo de proponer caminos y soluciones que signifiquen tener que remover las bases del actual inmovilismo con sus rasgos, aspectos y temas conflictivos, es considerado un error, una concesión al enemigo.
 
Esta gente no puede imaginar otro estado de la situación que en definitiva es un estado de guerra. Si me tengo que armar y minar el terreno que me separa de la casa de mi vecino para irme a la cama a dormir, es que estamos en guerra al menos latente.
 
Los buenos vecinos conviven asentados en relaciones de confianza y respeto mutuo.
 
Todo lo nubla la complejidad del problema no sólo de la integración, lo más grave es borrar entre los pueblos suramericanos la huella, grabada en el cerebro de cada uno, de los fracasos, de los graves conflictos bélicos, de las eternas rencillas devastadoras que han tenido lugar desde que nacieron estas repúblicas belicosas, agresivas, amantes y devotas del poder sobre todo lo demás.
 
Para poder enfrentar el mundo que nos impone el poder de gobierno mundial actual, no del mundo del futuro, el seguir pensando con los parámetros y las ideas con que lo hacemos hoy, es torpe y muy dañino. Estamos siendo llevados por la corriente que nos arrolla, y es extremadamente difícil poner fin a esa energía, a esa capacidad de acción, de movilizar cada día a miles de millones de seres humanos que tiene el sistema dominante planetario.
 
Suramérica, para quienes tienen en su mano el hilo que bate y maneja el globo, es y debe ser un eficiente abastecedor de materias primas minerales, maderas, alimentos de tierra y mar, plaza para la operación de transnacionales, destino turístico y gran comprador de armas de todo tipo, excluyendo de momento las nucleares. Todo lo demás sale sobrando y corre el riesgo, si ya no lo está, de caer bajo la lupa de los encargados de la seguridad nacional.
 
El próximo paso de Tarud es bramar en pro de que Ominami sea declarado traidor a la patria.
 
Mientras tanto aquí estamos los chilenos, los peruanos y los bolivianos, y en nuestras manos está la posibilidad de construir relaciones muy diversas a las que hemos conocido los últimos doscientos años.