(Texto del escritor valenciano Manuel Vicent)
Dijo Pascal que todo lo malo que le había ocurrido en la vida se debía a haber salido de su habitación. Se trata de un pensamiento muy certero, porque, bien mirado, todos los problemas que uno arrastra a lo largo de los años se derivan del hecho de haber abandonado aquella cabaña que un día montó en el jardín cuando era niño. El mito de la cabaña sigue teniendo hoy una fuerza extraordinaria. No hay escritor, artista famoso, político, hombre de negocios o banquero sacudido por el estrés que no sueñe con retirarse durante un tiempo a vivir en una cabaña lejos del mundo. Existen cabañas de muchas clases, según el subconsciente de cada uno; las hay de indio apache, de pastor, de leñador del bosque, de pescador escandinavo, de expedicionario perdido en el desierto, de náufrago en una isla de los mares del sur. Otras adoptan la forma de castillo medieval, con almena o sin almena, recias e inexpugnables. En todos los parques públicos y en los jardines de infancia se montan cabañas para que los niños jueguen a esconderse o a protegerse de unos enemigos imaginarios. Algunas son muy lujosas, pero ninguna se parece a aquella tan maravillosa y rudimentaria que construimos, cuando éramos niños, con cuatro palitroques y una empalizada de cañas en el desván, en el patio o entre las ramas de un árbol. La seguridad que nos daba aquella cabaña se perdió junto con nuestra inocencia. Un día dejamos de jugar. A partir de ese momento quedamos desguarecidos, solos en la intemperie, lejos del mundo de los sueños, frente a unos enemigos reales. Es evidente que estamos rodeados de basura por todas partes. A cualquier hora del día nunca deja uno de ser agredido por la sucia realidad, por un acto de barbarie o de fanatismo. Pero existen seres privilegiados, que son capaces todavía de montar a cualquier edad aquella cabaña de la niñez en el interior de su espíritu para hacerse imbatibles dentro de ella frente a la adversidad. Si uno la mantiene limpia es como si estuviera limpio todo el universo; si en su interior suena Bach la música invadirá también todas las esferas celestes. Este reducto está al alcance de cualquiera. Basta imaginar que es aquella cabaña en la que de niños nos sentíamos tan fuertes.
jueves, 20 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
MANO DURA AL NORTE Y AL SUR
Por Pedro Armendariz
La derecha pide mano dura en el sur y quiere explicaciones del ministro del Interior por lo obrado en territorio mapuche. Piñera, torpemente se suma al baile y declara que lo que no hay ahí es estado de derecho, y clama por imponer la ley de defensa de la propiedad de tierras usurpadas, y a todo lo demás palos, o balas, porque sabemos que ha habido balas de Carabineros y muertos mapuche.
Torpemente, porque un candidato presidencial que se limita a clamar por la intervención del séptimo de caballería en un tema de suyo complejo, con grandes dificultades para encontrar soluciones verdaderas, y por lo tanto duraderas, se está auto descalificando en su capacidad para ejercer el cargo al que ilusamente aspira.
El Mercurio, como siempre, ladra desde sus páginas pidiendo represión y el fin de políticas de entendimiento y reparación al daño infringido a comunidades mapuche. Lo mismo hace su émulo, La Tercera.
Con mercurios y terceras a lo largo de todo Chile, en todas las esquinas, no hay un llamado a la razón, o un llamado a la libertad, como canta Congreso, sino un llamado al miedo, a estigmatizar, a instalar la imagen definitiva de que en territorio mapuche hay unos revoltosos a los que hay que poner entre rejas para que se acabe el problema, dejando establecido que el asunto es de carácter policial y no político.
El tema fundamental evidentemente es la existencia de las comunidades mapuche, y no sólo su existencia o sobrevivencia, sino la necesidad de hacer realidad lo que los pueblos ancestrales de América llaman el buen vivir. Es lo que la sociedad chilena tiene la obligación de facilitar y procurar a la brevedad al Pueblo Mapuche, para bien de todos.
Se necesitan comunidades mapuche no sólo para hacer respetar derechos ancestrales pisoteados por el afán adquisitivo y de codicia muchas veces, o mediante las armas del estado. Ante la fragmentación en que se encuentran hoy personas y sociedades en el mundo entero, el deseo y la voluntad de vivir o seguir viviendo en comunidad que tienen pueblos antiguos, vale oro, más que el oro del Perú, como dice otra canción.
Y, a propósito de Perú, vergüenza da ver a funcionarios que tienen la palabra en su poder y le hacen un daño inconmensurable a Chile y a los pueblos hermanos de América del Sur.
Ejemplo de lo anterior son las actuaciones de dos diputados, uno de la UDI y otro del PPD, Iván Moreira y Jorge Tarud, miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, a los que jamás hemos escuchado, en su condición de voceros, una sola palabra a favor de la unión e integración, hermandad y paz entre nuestros países.
El diputado Moreira, sí se pasó esta vez de la raya. No se limitó, como de costumbre, a pedir al gobierno que proteste por algún motivo puntual ante su par limeño. El domingo pasado, haciendo gala de machismo y ausencia de amor fraterno propio de una jornada dominical, llamó al gobierno, no se atrevió a hacerlo a la propia presidenta, "a ponerse los pantalones ante los peruanos".
Peruanos en general. Moreira no llamó a protestar ante el gobierno del Perú. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta que Moreira, cuando llama a actuar ante los peruanos en general, está aludiendo a los inmigrantes peruanos en Chile. Xenófobo, está alimentando desde su condición de diputado y miembro de la citada comisión a la xenofobia contra los inmigrantes, en una clara conducta delictiva.
Si me imbuyera del estado de ánimo, sentimientos e ideas del protegido del tirano, que eso es ante todo Moreira, tendría que declarar la guerra a mis amables vecinos peruanos aquí en el barrio Yungay, donde vivo.
Como integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Iván Moreira y Jorge Tarud me imagino que tienen la obligación de trabajar a favor de la integración de los inmigrantes peruanos en Chile, reconociendo su presencia como un valor que abre la posibilidad en pequeño de impulsar desde ya la impostergable profundización de la amistad e integración entre nuestros países y pueblos.
De fondo tenemos entre nosotros la carrera armamentista, que en rigor a la verdad ha existido siempre, y que a mayor o menor velocidad han practicado cada uno nuestros países desde que para desgracia compartida se constituyeron en estados-naciones, acontecimiento nefasto que como verdaderos estúpidos nos aprestamos a celebrar individualmente por todo lo alto.
Lo que podríamos hacer, aprovechando la ocasión de los cumpleaños, es cuestionar a fondo lo que hemos hecho y estamos haciendo, y rectificar profundamente, partiendo por poner fin a la compra de armas, que es además el camino más corto para terminar con la corrupción secundaria del pago de coimas a delincuentes carroñeros.
sábado, 4 de julio de 2009
GOLPE BAJO DE COLOR PÚRPURA
Por Pedro Armendariz
La Conferencia Episcopal de Honduras ha dado esta mañana un amplio y rotundo apoyo al golpe de estado que ha tenido lugar en su país. Este hecho es de extrema gravedad, y un verdadero escándalo en América Latina y el mundo entero.
La declaración de los obispos de Honduras apoyando el golpe y la dictadura impuesta, fue leída por radio y televisión en directo a todo el país por el cardenal Oscar Rodríguez, máxima autoridad de la jerarquía eclesiástica.
Este cardenal golpista en su momento sonó como candidato latinoamericano al papado de Roma, lo cual nos indica el estado lamentable en que se encuentra la Iglesia Católica, concretamente en América latina, con posterioridad a la llegada al trono pontificio del fallecido papa Juan Pablo II.
El Continente se encuentra infectado de obispos y cardenales semejantes a Rodríguez, que no trepidan, ni trepidarían en dar golpes de estado a gobiernos de izquierdas o que huelan a izquierdas.
Los chilenos, que tuvimos la suerte de contar en su momento con el cardenal Raul Silva y un buen número de sus obispos en la lucha contra la dictadura cívico militar que asoló al país, pueden llegar a pensar ingenuamente con ignorancia que su ejemplo es generalizado en el continente, que en todos los países las jerarquías católicas por principio se oponen a las dictaduras, de izquierdas o derechas. No es así, lamentablemente.
Juan Pablo II, de triste memoria para nuestro continente, igual que los efectos de la pesca de arrastre en el mar, barrió a todo aquel que no fuera un católico integrista de la conducción y autoridad de la iglesia. El ejemplo chileno es elocuente, de norte a sur.
Se denuncia el ataque inquisitorial a la Teología de la Liberación, y es verdad, pero el asunto es más amplio y más grave, es un ataque a las críticas, propuestas y acciones que tengan por fin intentar cambiar lo que sus hermanos proscritos, silenciados, desplazados, llaman "el desorden establecido".
Flaco favor le hacen al catolicismo y al pueblo latinoamericano los obispos de Honduras apoyando a la nueva dictadura. Desde ahora se hacen parte en calidad de cómplices de los crímenes y atropellos a los derechos humanos que a partir del momento del golpe se iniciaron en aquel país.
miércoles, 24 de junio de 2009
EL DINERO, ÚNICO DIOS VERDADERO
Por Pedro Armendariz
En el periodismo dos frases suelen revelar más intenciones que un libro de análisis de contenido de trescientas páginas.
El Mercurio del 23 de junio inesperadamente publica una muy buena noticia: "Corte Suprema anula permiso ambiental de central eléctrica clave en la V Región", titula el diario, refiriéndose a la región de Valparaíso. (Chile debe ser el único país del mundo al cual una dictadura cívico militar le adjudicó números como nombre a sus diversas regiones).
Pero a lo que íbamos, la síntesis, las dos frases reveladoras. Sobre el citado titular se lee: "Crece la judicialización de los proyectos energéticos".
Este antetítulo, como se dice en la jerga periodística, nos deja claro desde el principio de la lectura qué es lo importante para este diario en el caso a que se refiere esta noticia, y, por desgracia, nos remite también a lo que este importante medio de difusión aporta cada día a través de sus páginas a la convivencia nacional: lo prioritario son los proyectos de inversión y la acumulación de dinero a como dé lugar.
Protesta, porque eso es el antetítulo, una protesta. ¿Cuál es el motivo de la molestia? El hecho extraordinario de que un conjunto de ciudadanos ha ganado un juicio muy importante defendiendo su medio ambiente ante una de las empresas eléctricas más grandes del país.
Cómo puede este miserable periódico plantear su queja ante la judicialización, cuando está en juego nada menos que la salud y en definitiva la vida de una comunidad debido a un proyecto de inversión contaminante y además gestionado violando la ley.
La Corte Suprema dice en su sentencia, aceptando el recurso presentado por el Consejo Ecológico de Quintero y Puchuncaví, en contra de la central termoeléctrica carbonífera Campache de AS Gener:
"La eliminación ilegal de un uso de suelo para áreas verdes en una localidad afectada por la alta emisión de contaminantes provoca un menoscabo evidente al entorno en que viven los recurrentes, vulnerando su derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación".
Es decir, la Comisión Regional del Medio Ambiente de Valparaíso le dio el visto bueno medioambiental al proyecto de la central, a realizarse en terrenos que el Plano Regulador de la Comuna de Puchuncaví contempla como áreas verdes.
El Mercurio en su información señala que el proyecto estará detenido hasta que haya una modificación del plan regulador comunal. Le importa un bledo el derecho de la población a un medio ambiente sano, las áreas verdes y la salud, sabiendo, como lo señala el fallo de la Suprema, que la zona afectada es ya una de las más contaminadas históricamente en Chile debido a la presencia de la Termoeléctrica de Ventanas.
Decano le llaman a aquel diario en este país sin norte que adora el dinero y el poder. Dice el diccionario que decano es el "Miembro más antiguo de una comunidad", o "Una persona con título de tal que es nombrada para presidir una corporación o una universidad, aunque no sea el miembro más antiguo". La palabra decano va pues junto a la palabra dignidad. En Chile muchos lo ignoran, otros lo saben y han hecho del cinismo su bandera.
Mientras tanto, el vocero de AS Gener se lamenta diciendo que "el proyecto fue tramitado bajo la institucionalidad chilena".
Precisamente, la institucionalidad chilena que debiera resguardar el medio ambiente, aprueba proyectos que lo afectan profundamente, muchas veces sin remedio.
¿Qué dirá ahora la Corema de Valparaíso, que aprobó el estudio medioambiental de un proyecto altamente contaminante a construirse en áreas verdes comunales? ¿Enfrentarán alguna responsabilidad o posible sanción sus integrantes?
La Corte Suprema ha sentenciado que han violado gravemente la ley.
Al metalero mercurio le duele el ejercicio del derecho por parte de las comunidades en defensa de su calidad de vida en un medio ambiente sano.
Nosotros esperamos que el triunfo del Consejo Ecológico de Quintero y Puchuncaví, anime y motive la acción de tantas comunidades de Chile que se ven avasalladas por proyectos de inversión que desprecian la vida al adorar el dinero, único dios verdadero, como canta Joaquín, el andaluz.
En el periodismo dos frases suelen revelar más intenciones que un libro de análisis de contenido de trescientas páginas.
El Mercurio del 23 de junio inesperadamente publica una muy buena noticia: "Corte Suprema anula permiso ambiental de central eléctrica clave en la V Región", titula el diario, refiriéndose a la región de Valparaíso. (Chile debe ser el único país del mundo al cual una dictadura cívico militar le adjudicó números como nombre a sus diversas regiones).
Pero a lo que íbamos, la síntesis, las dos frases reveladoras. Sobre el citado titular se lee: "Crece la judicialización de los proyectos energéticos".
Este antetítulo, como se dice en la jerga periodística, nos deja claro desde el principio de la lectura qué es lo importante para este diario en el caso a que se refiere esta noticia, y, por desgracia, nos remite también a lo que este importante medio de difusión aporta cada día a través de sus páginas a la convivencia nacional: lo prioritario son los proyectos de inversión y la acumulación de dinero a como dé lugar.
Protesta, porque eso es el antetítulo, una protesta. ¿Cuál es el motivo de la molestia? El hecho extraordinario de que un conjunto de ciudadanos ha ganado un juicio muy importante defendiendo su medio ambiente ante una de las empresas eléctricas más grandes del país.
Cómo puede este miserable periódico plantear su queja ante la judicialización, cuando está en juego nada menos que la salud y en definitiva la vida de una comunidad debido a un proyecto de inversión contaminante y además gestionado violando la ley.
La Corte Suprema dice en su sentencia, aceptando el recurso presentado por el Consejo Ecológico de Quintero y Puchuncaví, en contra de la central termoeléctrica carbonífera Campache de AS Gener:
"La eliminación ilegal de un uso de suelo para áreas verdes en una localidad afectada por la alta emisión de contaminantes provoca un menoscabo evidente al entorno en que viven los recurrentes, vulnerando su derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación".
Es decir, la Comisión Regional del Medio Ambiente de Valparaíso le dio el visto bueno medioambiental al proyecto de la central, a realizarse en terrenos que el Plano Regulador de la Comuna de Puchuncaví contempla como áreas verdes.
El Mercurio en su información señala que el proyecto estará detenido hasta que haya una modificación del plan regulador comunal. Le importa un bledo el derecho de la población a un medio ambiente sano, las áreas verdes y la salud, sabiendo, como lo señala el fallo de la Suprema, que la zona afectada es ya una de las más contaminadas históricamente en Chile debido a la presencia de la Termoeléctrica de Ventanas.
Decano le llaman a aquel diario en este país sin norte que adora el dinero y el poder. Dice el diccionario que decano es el "Miembro más antiguo de una comunidad", o "Una persona con título de tal que es nombrada para presidir una corporación o una universidad, aunque no sea el miembro más antiguo". La palabra decano va pues junto a la palabra dignidad. En Chile muchos lo ignoran, otros lo saben y han hecho del cinismo su bandera.
Mientras tanto, el vocero de AS Gener se lamenta diciendo que "el proyecto fue tramitado bajo la institucionalidad chilena".
Precisamente, la institucionalidad chilena que debiera resguardar el medio ambiente, aprueba proyectos que lo afectan profundamente, muchas veces sin remedio.
¿Qué dirá ahora la Corema de Valparaíso, que aprobó el estudio medioambiental de un proyecto altamente contaminante a construirse en áreas verdes comunales? ¿Enfrentarán alguna responsabilidad o posible sanción sus integrantes?
La Corte Suprema ha sentenciado que han violado gravemente la ley.
Al metalero mercurio le duele el ejercicio del derecho por parte de las comunidades en defensa de su calidad de vida en un medio ambiente sano.
Nosotros esperamos que el triunfo del Consejo Ecológico de Quintero y Puchuncaví, anime y motive la acción de tantas comunidades de Chile que se ven avasalladas por proyectos de inversión que desprecian la vida al adorar el dinero, único dios verdadero, como canta Joaquín, el andaluz.
jueves, 18 de junio de 2009
DIARIO EL PAIS DA VERGUENZA AJENA
Por Pedro Armendariz
El diario madrileño El País, con una nota sobre Bolivia publicada el 18 de junio, vuelve a superar sus marcas en cuanto a brindar a sus lectores pésima información sobre la realidad latinoamericana. Una vez más el otrora digno periódico del Grupo Prisa se revuelca en la insidia, haciendo de ella vocación.
La nota que comentamos lleva por título: "La labia de Morales aísla Bolivia". Está escrita en Cochabamba por Mabel Azcui, quien seguramente va de periodista, dejando en evidencia las cotas de miseria que se pueden llegar a alcanzar en este oficio.
En la misma portada de la edición digital del diario del 18 de junio, pegada a la nota sobre Bolivia va una foto del presidente Lula de Brasil recibiendo un doctorado en una universidad de Kazajistan, foto que acompaña un texto que lleva por título: "Nueva etapa de Lula en la conquista de Asia". El bueno y el malo, le faltó el feo a la redactora.
Con este tipo de periodismo los dueños de El País dan premios internacionales a trabajos periodísticos que ellos consideran destacables en el mundo, particularmente en América latina.
Si en un tiempo lejano el diario español era certero y claro en denunciar y dar a conocer los crímenes y miserias de las dictaduras latinoamericanas, ayudando a las luchas democráticas, hoy está preocupado de defender intereses económicos en nuestro continente. Triste destino para un diario importante, que presume de ser el primero en nuestra lengua.
Al ser esta defensa de intereses económicos prioritaria, la figura del presidente Evo Morales en Bolivia les resulta intolerable. Le dan un trato, permanente, no sólo en el texto que comentamos, que hace sentir vergüenza ajena, no por el presidente de nuestro hermano país por supuesto, sino por la bajeza fruto de la ofuscación y la impotencia de El País.
Para El País, Evo Morales no es el presidente de Bolivia, es simplemente Morales. El viejo y feo hábito del ninguneo, denota en este caso prejuicios de clase y raza, y expele un fétido tufo hispano imperialista etnocéntrico. Sonroja leer que se busca ofender y desacreditar al presidente diciendo que su discurso es propio de un sindicalista.
Si hubiesen dudas ante la estulticia, el texto en cuestión, que aparentemente tiene por fin criticar la política exterior de Bolivia, descalifica el quehacer del gobierno en este campo, señalando, entre otros argumentos inconsistentes, la condición de maestro (profesor) del ministro de Relaciones Exteriores boliviano David Choquehuanca. Es de no creerlo.
"Bolivia ha dejado de ser un país de encuentro y equilibrio regional", es la frase que da inicio al texto en cuestión, para expresar a continuación que "la mayor parte de los bolivianos observan con preocupación y pena lo que está sucediendo con los países vecinos", y alude a las relaciones de Bolivia con Perú, Paraguay y Brasil.
Como se trata de mentir, de engañar, la nota deja de lado alguna mención a las relaciones actuales de Bolivia con Chile. Estas, en perspectiva histórica, están en un momento promisorio, acercando posiciones en base a una agenda de trece temas acordados entre la presidenta Michelle Bachelet y su homólogo de La Paz, incluyendo el retorno de Bolivia al Oceáno Pacífico. Ni una palabra de esto.
En relación con Perú, la nota alude a la responsabilidad que el gobierno de Lima le adjudica al presidente de Bolivia en la matanza de Bagua, en la Amazonía peruana, lo cual, por supuesto, es falso, como lo sabe cualquiera que haya seguido o se quiera informar del curso del largo conflicto entre el gobierno de Perú y las comunidades indígenas que terminó en la masacre del 5 de junio.
En cuanto a las relaciones entre Bolivia y Paraguay, el texto del diario El País alude al conflicto suscitado por el ingreso ilegal a Paraguay de policías bolivianos que andaban tras los pasos de un ladrón de ganado nacionalidad paraguaya, que huía tras practicar su profesión en Bolivia.
Ni una palabra en el texto referente al acuerdo histórico reciente entre Paraguay y Bolivia, suscrito entre los presidentes Fernando Lugo y Evo Morales, poniendo fin solemnemente en Buenos Aires a la disputa de límites de fronteras que siguió a la cruenta Guerra del Chaco de 1932. Se le pone la lápida a un conflicto histórico de más de setenta años entre ambos países, y hablando de relaciones vecinales no se lo menciona.
En cuanto a Brasil, la nota, significativamente, no da detalles del fundamento de la preocupación que afirma existe en "la mayor parte de los bolivianos" acerca del estado de la relaciones con el gigante suramericano.
sábado, 9 de mayo de 2009
PASCUA LAMA: VENDIENDO EL ALMA AL DIABLO
Por Pedro Armendariz
Al sur del desierto de Atacama, cursos de agua milenarios que descienden desde la Cordillera abrieron un cause en la piedra, tallando una quebrada que entre montañas va al encuentro del mar. Fruto de aquel larguísimo proceso de la naturaleza es el Valle del Huasco.
La fuente de este oasis de belleza y fertilidad, se encuentra en las cumbres de las cercanas montañas andinas, a cuatro mil metros de altitud, en un conjunto de glaciares que aportan caudal a varios ríos en su nacimiento. Algunos de ellos dan vida más abajo al río Huasco, que es la columna vertebral del valle del mismo nombre.
La ambición y la codicia, viejas enemigas de la justicia y la paz, han levantado una espada que pende amenazante sobre aquella armonía natural milenaria de la que disfrutan sus habitantes.
Se trata del proyecto Pascua Lama, una nueva tentación para muchos chilenos, a estas alturas un pueblo dispuesto a venderle el alma al diablo.
Es demasiado evidente para no verlo. A cambio de unas monedas de oro, se está poniendo en manos de una empresa transnacional, gravemente cuestionada en diversos países del mundo por sus actuaciones, nada menos que el control en los hechos del agua que abastase la vida de los valles de la zona.
Basta leer la resolución exenta 024 de la Comisión Regional del Medio Ambiente -Región de Atacama-, para constatar la rotunda intervención que supone en las fuentes y los cursos de agua el proyecto Pascua Lama. Está claro que nunca nada será igual en el Valle del Huasco y sus alturas si tal proyecto llega a ejecutarse.
No sólo el agua se verá afectada, con faenas industriales que requieren de una gran cantidad de ella en una geografía donde es muy escasa: también se verá afectada la calidad de vida de los vecinos agricultores, de los habitantes de Vallenar y demás localidades.
La hermosa ciudad de Vallenar, que aún conserva aspectos y valores de vida y urbanísticos ya desaparecidos en la gran mayoría de las ciudades de Chile: tranquilidad, poco tránsito de vehículos, ausencia de altos edificios, aire puro, un río inmaculado, abundantes árboles.
Al leer la resolución 024 de la Corema de Atacama, que afirma que el proyecto de explotación de Pascua Lama no conlleva ningún tipo de peligros ni riesgos para la población y la naturaleza, las dudas y temores se mantienen y aumentan.
¿Cómo una empresa que en su primera presentación de Estudio de Impacto Ambiental no hace mención a la existencia de los glaciares situados sobre la mina que piensa explotar, puede ser creíble a la hora de prometer una infinidad de acciones de altísima complejidad con el fin de proteger el medio ambiente en el cual quiere operar?
Se está autorizando la intervención de la industria minera pesada, a rajo abierto, con la utilización a gran escala de tóxicos, entre ellos el principal, cianuro en grandes cantidades, en un espacio ecológico de extraordinaria complejidad y muy frágil. Y esto en un país que carece de una institucionalidad fiscalizadora acorde.
Una grave anomalía del sistema de tramitación de proyectos de la envergadura de Pascua Lama, es que se permite a las empresas empezar a operar en la zona de impacto, antes de que se aprueben todas las condiciones y el proyecto cuente con los permisos para partir.
En este caso, el año 2005, la directiva de entonces de la Junta de Vigilancia del Valle del Huasco, compuesta por los dueños de derechos de aguas de riego, firmó un protocolo con la minera Barrick Gold, en el cual ésta entregó a la Junta 60 millones de dólares pagaderos en 20 años, a razón de 3 millones anuales, para desarrollar programas de riego.
Esta entrega de dinero, que no pocos califican de soborno, en la resolución exenta 024 de la Corema de Atacama es considerada un "aporte" y una "medida mitigatoria" ante el hecho, "poco probable, que la presencia de la mina ubicada aguas arriba del valle, sea un factor que afecte el rendimiento agrícola de la zona". ¡Medidas mitigatorias antes de empezar la explotación!.
Con ocasión de la firma de tal protocolo, el intendente regional de la época apareció en avisos publicitarios junto a ejecutivos de la empresa minera, lo que constituye una anomalía y un abuso.
Desde hace más de quince años los operadores de Pascua Lama se encuentran accionando en nuestro país para llevar a cabo sus planes. Lamentablemente para Chile, las máximas autoridades del país, no respetando las normas y procedimientos que, a partir de 1994, ellas mismas han establecido para regular el impacto medioambiental de proyectos de inversión, han abierto las puertas y facilitado las cosas a Barrick Gold.
En la ciudad de Vallenar, en Alto del Carmen y las otras localidades de aquellos valles extraordinarios, hay variadas y numerosas personas, instituciones y organizaciones que se han opuesto y oponen al proyecto de la transnacional minera, organizaciones ciudadanas que, pese a intentos reiterados, no han sido recibidos en audiencia en La Moneda por la presidenta Michelle Bachelet. (¿Gobierno ciudadano?).
Contraria suerte corrieron los máximos ejecutivos de la poderosa transnacional canadiense, quienes sí fueron recibidos a fines de abril pasado por la presidenta de la república en su despacho.
Días antes, la plana mayor de Barrick Gold gozó de similar atención en la Casa Rosada de Buenos Aires por parte de la presidenta Cristina Fernández. A aquella cita acudió el fundador y presidente ejecutivo de Barrick Gold, Peter Munk, ausente en la reunión con Bachelet. De ambas reuniones no se entregaron versiones oficiales ni hubo declaraciones a la prensa.
El proyecto Pascua Lama, por la ubicación geográfica del mineral, que comprende una superficie situada a ambos lado de la línea fronteriza, involucra a Chile y Argentina. La primera piedra en su andadura la pusieron en conjunto Carlos Menem y Eduardo Frei, al suscribir como presidentes un tratado minero binacional que lo tornaba viable.
En vista de la intervención de glaciares andinos por parte de Barrick Gold en faenas mineras en territorio argentino, el gobierno de Fernández retiró un proyecto de ley que buscaba garantizar su conservación.
Los antecedentes de Peter Munk y de Barrick Gold dejan mucho que desear, desde un punto de vista político, económico, moral, penal y medioambiental.
Peter Munk es de ideas ultraderechistas, fue muy cercano a Pinochet. Es amigo del multimillonario Adnan Kashoggi, traficante de armas conocido internacionalmente, implicado en el escándalo del caso Irán-Contra, quien facilitó el dinero a Munk para iniciar la empresa Barrick Gold, y fue su primer accionista mayoritario.
Lo anterior lo afirma el periodista y escritor Greg Palast en una entrevista realizada por Carla Alonso y Miguel Paz publicada en La Nación Domingo del 29 de mayo del 2005. Palast es autor del libro "La mejor democracia que se puede comprar con dinero" (Editorial Crítica-Barcelona), donde da cuenta de las andanzas de Peter Munk y Barrick Gold. (No deja de ser curioso que en inglés oro y Dios sean casi la misma palabra, salvo una sonora letra L).
En aquella entrevista a La Nación Domingo, Greg Palast se refiere a las acusaciones que formuló a Barrick Gold en un reportaje publicado en el principal diario inglés, The Guardian. Ahí afirma que Barrik Gold sepultó vivos a cincuenta mineros en unos piques de Tanzania.
En agosto de 1995, con bulldozers, la empresa Barrick Gold, con la ayuda de la policía de Tanzania, procedió a tapar los piques con tierra, muriendo los mineros en su interior. Este fue el camino que tomó la empresa transnacional para zanjar la disputa por la propiedad territorial que sostenía con los pequeños mineros locales.
Barrick Gold se querelló contra The Guardian y luego retiro la querella, pero el juez inglés dejó constancia de que la minera transnacional "no podía decir que nadie murió en esas minas". The Guardian nunca retiró la acusación ni desmintió su información de que aquel elevado número de personas fue sepultado estando vivas. La policía disparo sobre las familias de los mineros atrapados que protestaban ante la barbarie.
En otro caso, más reciente, el Ministerio de Finanzas de Noruega anunció que el Fondo Soberano, que recibe y administra los dineros de las pensiones de los trabajadores, excluyó de su cartera de inversiones a Barrick Gold por razones de falta de ética ambiental .
El gobierno noruego tomó tal decisión en vista de lo actuado por Barrick Gold en Nueva Papúa Guinea. En este país, explotando la mina de oro Portera, la minera ha vertido por años metales pesados, incluyendo mercurio, al cause del río Strickland, causando daños irreparables a la salud de los habitantes ribereños, a la fauna, la flora y el medio ambiente en general. También se acusa a los guardias de seguridad de la empresa de asesinatos, violaciones y de propinar golpizas a lugareños.
El 11 de mayo pasado, en el diario electrónico argentino Cuyonoticias, José Rodríguez Pardo informa de una reunión realizada el 6 de mayo en Ottawa entre dirigentes comunitarios y sociales de diversos países, uno de ellos Chile, y parlamentarios canadienses. En la ocasión, el representante de las víctimas de Barrick Gold en Papúa Nueva Guinea, Jethro Tulin, denunció, junto a los hechos de violencia criminal ya señalados, que la empresa quemó trescientas viviendas para desalojar a los pobladores del área de los yacimientos mineros.
Mientras, los gobiernos de Chile y Argentina le allanan el camino a Barrick Gold para que pueda llegar a explotar el yacimiento de Oro y plata de Pascua Lama.
El 10 de mayo, el diario La Nación Domingo publicó una entrevista a la ministra del Medio Ambiente de Chile, Ana Lya Iriarte. En ella, la ministra informa de la aprobación por la Cámara de Diputados del proyecto de ley que contiene las bases de la nueva institucionalidad medioambiental del país.
El futuro está por verse, mientras tanto la entrevista a la ministra Iriarte confirma que, hasta el momento, la protección del medio ambiente por parte del Estado ha sido inexistente o, a lo más, sumamente ineficiente. Ha faltado, o no ha habido, fiscalización a las empresas en la realización le sus proyectos, ni fiscalización a los numerosos organismos del estado que toman las decisiones en esta materia. Para corregir estas graves carencias, el proyecto contempla la próxima creación de una Superintendencia medioambiental.
Contempla también el proyecto de ley un cambio fundamental a la Conama, con el objeto de que aumente la seriedad y veracidad en lo que concierne a los llamados estudios de impacto ambiental, que hoy las propias empresas que desean explotar un proyecto han de elaborar y presentar ante la administración estatal.
Ante semejante carencia institucional que ha acompañado a Pascua Lama, ¿cómo los máximos responsables del Estado autorizan un proyecto con tal alto riesgo para una comunidad numerosa y próspera, poniendo en peligro los sustentos más fundamentales y delicados de su subsistencia y calidad de vida?.
Pascua Lama es un asunto que concierne a todo el país, no sólo a quienes afectaría directamente. Es de lamentar que, en una claudicación más, la Cámara de Diputados se haya negado a aceptar el nombramiento de una comisión fiscalizadora de este largo proceso, como lo solicitaron amplios sectores de la comunidad del Valle del Huasco y comunidades vecinas. Es ahora la ciudadanía la que tiene la palabra, la que puede levantar la voz y salir a la calle a manifestarse y exigir un no rotundo a semejante proyecto.
jueves, 23 de abril de 2009
ECUADOR: MÁS PREGUNTAS QUE RESPUESTAS
Por Pedro Armendariz
Tras al menos veinte años de labor sostenida de los movimientos sociales ecuatorianos contrarios al capitalismo imperante en el país, apareció en escena Rafael Correa, presidente de Ecuador desde enero del año 2007.
Según propia confesión, venía al menos desde hace veinte años soñando y trabajando para algún día asumir el cargo. A partir de un triunfo electoral holgado en la segunda vuelta de la elección presidencial de noviembre del 2006 -55% de los votos- ha ganado con su partido político Alianza País las elecciones parlamentarias y un referéndum constitucional.
Lo primero que sorprende en Ecuador viniendo de Chile es la flexibilidad de su democracia, que tiene sus límites también, pero al lado de lo que ocurre en Chile lo de los ecuatorianos al primer golpe de vista parece obedecer a una voluntad de dar un salto a lo desconocido, a algo nuevo, inédito en su historia.
Venía Ecuador arrastrándose desde hace décadas en un estado de cosas en el cual algunos disfrutaban de lo lindo con las riquezas del país, particularmente del petróleo, que apareció en la vida del Ecuador a principios de los años setenta, y no todos creen que para su bien. Los pobres, como siempre, subsistiendo con lo justo una mayoría, y no menos del veinte por ciento de ellos en la pobreza extrema. Esto en un país donde el pueblo, la riqueza y la belleza de su naturaleza, hacen de él una verdadera joya.
Ecuador es un país muy complejo. Hace ya unos cuarenta años, quien luego sería elegido presidente del país, Osvaldo Hurtado, escribió un libro que por entonces causó un fuerte impacto en la reflexión y acción política tendiente a terminar con el injusto estado de cosas imperante. El título del mismo era "Ecuador: dos mundos superpuestos". Arriba la minoría dueña del país, abajo el pueblo, particularmente los pueblos originarios.
Aún existen los mundos superpuestos pero el espacio social, político e institucional que habitan siente crujir los sustentos arquitectónicos que le dan forma desde hace siglos. Una estructura social antigua, que tiene sus orígenes en los inicios de la conquista española, aparentemente está siendo puesta en cuestión y amagada.
El impulso, las consignas, las denuncias, las propuestas, las luchas, vienen con los años de la mano de los movimientos sociales y de lo ciudadanos. Ante un sistema que no es capaz de responder a las necesidades básicas de los habitantes del país, aquel movimiento social y político difuso, variopinto, plural, es capitalizado y hecho crecer en términos electorales por Correa, un hombre inteligente, simpático y buen comunicador, carismático, como se suele decir.
Como candidato y luego presidente las promesas que Rafael Correa ha hecho a los ecuatorianos son más de las que puede cumplir, y ese quizás sea su talón de Aquiles. Prometió durante la campaña del 2006 terminar, sino con el neoliberalismo capitalista en Ecuador, al menos con la hegemonía que impone. Esto está muy lejos de suceder. Al igual que en Chile.
Hasta el momento el gobierno ha llevado a cabo una política de otorgamiento de subsidios sociales a los pobres, facilitada por el alto precio que llegó a alcanzar el petróleo. Desde que el precio comenzó a bajar el año pasado las cosas se pusieron cuesta arriba en las cuentas del estado.
Desde la izquierda desilusionada del presidente Correa y su gobierno, se sostiene que la voluntad política de éste de abrir las puertas a la explotación de nuevos yacimientos a las transnacionales de la gran minería, obedece a a la necesidad de dar una respuesta a la creciente merma de recursos monetarios por parte del estado.
La desilusión desde las izquierdas, y desde las organizaciones representativas de los pueblos originarios, nace de la esperanza frustrada, dice ellos, que han sufrido con los resultados prácticos de la aplicación por parte del gobierno de la nueva Constitución de la República aprobada en referéndum popular el pasado mes de septiembre.
La flamante Constitución reconoce la existencia, cultura y derechos ancestrales de los variados y numerosos pueblos originarios del país. Reconoce además, abriendo brecha en el mundo, derechos a la madre Tierra, la Pachamama, derechos medioambientales. También hace un reconocimiento constitucional de lo que llama "el buen vivir", concepto tomado de la cosmovisión indígena.
La piedra de toque del choque entre los críticos y el gobierno en cuanto al debido respeto de la Constitución, ha sido principalmente el contenido de la recién aprobada Ley Minera, que abre el camino a la explotación de recursos situados en territorios pertenecientes a comunidades de pueblos originarios. El presidente Correa ha calificado a sus críticos de sostener un "ecologismo e izquierdismo infantil".
En diciembre del 2008 estuvieron participando en Ecuador en encuentros de discusión del entonces proyecto de ley minera, los chilenos Orlando Caputo y Julián Alcayaga, economista y jurista, respectivamente, expertos en Minería. Ambos criticaron duramente el proyecto del gobierno, llegando a señalar que era aún peor que "la ley minera de Pinochet", al perjudicar al estado y al pueblo ecuatorianos en beneficio de las grandes empresas transnacionales mineras.
Este domingo 26 de abril con seguridad el presidente Rafael Correa será reelegido para ejercer su cargo. Lo que no está del todo claro es qué caminos emprenderá a partir de este nuevo mandato popular. Lo que sí se puede afirmar, es que la prometida y pregonada "Revolución Ciudadana" del presidente Correa, aún no se logra dilucidar qué mismo es en los hechos.
Tras al menos veinte años de labor sostenida de los movimientos sociales ecuatorianos contrarios al capitalismo imperante en el país, apareció en escena Rafael Correa, presidente de Ecuador desde enero del año 2007.
Según propia confesión, venía al menos desde hace veinte años soñando y trabajando para algún día asumir el cargo. A partir de un triunfo electoral holgado en la segunda vuelta de la elección presidencial de noviembre del 2006 -55% de los votos- ha ganado con su partido político Alianza País las elecciones parlamentarias y un referéndum constitucional.
Lo primero que sorprende en Ecuador viniendo de Chile es la flexibilidad de su democracia, que tiene sus límites también, pero al lado de lo que ocurre en Chile lo de los ecuatorianos al primer golpe de vista parece obedecer a una voluntad de dar un salto a lo desconocido, a algo nuevo, inédito en su historia.
Venía Ecuador arrastrándose desde hace décadas en un estado de cosas en el cual algunos disfrutaban de lo lindo con las riquezas del país, particularmente del petróleo, que apareció en la vida del Ecuador a principios de los años setenta, y no todos creen que para su bien. Los pobres, como siempre, subsistiendo con lo justo una mayoría, y no menos del veinte por ciento de ellos en la pobreza extrema. Esto en un país donde el pueblo, la riqueza y la belleza de su naturaleza, hacen de él una verdadera joya.
Ecuador es un país muy complejo. Hace ya unos cuarenta años, quien luego sería elegido presidente del país, Osvaldo Hurtado, escribió un libro que por entonces causó un fuerte impacto en la reflexión y acción política tendiente a terminar con el injusto estado de cosas imperante. El título del mismo era "Ecuador: dos mundos superpuestos". Arriba la minoría dueña del país, abajo el pueblo, particularmente los pueblos originarios.
Aún existen los mundos superpuestos pero el espacio social, político e institucional que habitan siente crujir los sustentos arquitectónicos que le dan forma desde hace siglos. Una estructura social antigua, que tiene sus orígenes en los inicios de la conquista española, aparentemente está siendo puesta en cuestión y amagada.
El impulso, las consignas, las denuncias, las propuestas, las luchas, vienen con los años de la mano de los movimientos sociales y de lo ciudadanos. Ante un sistema que no es capaz de responder a las necesidades básicas de los habitantes del país, aquel movimiento social y político difuso, variopinto, plural, es capitalizado y hecho crecer en términos electorales por Correa, un hombre inteligente, simpático y buen comunicador, carismático, como se suele decir.
Como candidato y luego presidente las promesas que Rafael Correa ha hecho a los ecuatorianos son más de las que puede cumplir, y ese quizás sea su talón de Aquiles. Prometió durante la campaña del 2006 terminar, sino con el neoliberalismo capitalista en Ecuador, al menos con la hegemonía que impone. Esto está muy lejos de suceder. Al igual que en Chile.
Hasta el momento el gobierno ha llevado a cabo una política de otorgamiento de subsidios sociales a los pobres, facilitada por el alto precio que llegó a alcanzar el petróleo. Desde que el precio comenzó a bajar el año pasado las cosas se pusieron cuesta arriba en las cuentas del estado.
Desde la izquierda desilusionada del presidente Correa y su gobierno, se sostiene que la voluntad política de éste de abrir las puertas a la explotación de nuevos yacimientos a las transnacionales de la gran minería, obedece a a la necesidad de dar una respuesta a la creciente merma de recursos monetarios por parte del estado.
La desilusión desde las izquierdas, y desde las organizaciones representativas de los pueblos originarios, nace de la esperanza frustrada, dice ellos, que han sufrido con los resultados prácticos de la aplicación por parte del gobierno de la nueva Constitución de la República aprobada en referéndum popular el pasado mes de septiembre.
La flamante Constitución reconoce la existencia, cultura y derechos ancestrales de los variados y numerosos pueblos originarios del país. Reconoce además, abriendo brecha en el mundo, derechos a la madre Tierra, la Pachamama, derechos medioambientales. También hace un reconocimiento constitucional de lo que llama "el buen vivir", concepto tomado de la cosmovisión indígena.
La piedra de toque del choque entre los críticos y el gobierno en cuanto al debido respeto de la Constitución, ha sido principalmente el contenido de la recién aprobada Ley Minera, que abre el camino a la explotación de recursos situados en territorios pertenecientes a comunidades de pueblos originarios. El presidente Correa ha calificado a sus críticos de sostener un "ecologismo e izquierdismo infantil".
En diciembre del 2008 estuvieron participando en Ecuador en encuentros de discusión del entonces proyecto de ley minera, los chilenos Orlando Caputo y Julián Alcayaga, economista y jurista, respectivamente, expertos en Minería. Ambos criticaron duramente el proyecto del gobierno, llegando a señalar que era aún peor que "la ley minera de Pinochet", al perjudicar al estado y al pueblo ecuatorianos en beneficio de las grandes empresas transnacionales mineras.
Este domingo 26 de abril con seguridad el presidente Rafael Correa será reelegido para ejercer su cargo. Lo que no está del todo claro es qué caminos emprenderá a partir de este nuevo mandato popular. Lo que sí se puede afirmar, es que la prometida y pregonada "Revolución Ciudadana" del presidente Correa, aún no se logra dilucidar qué mismo es en los hechos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)