jueves, 15 de febrero de 2024

UN JARDÍN Y UNA ASAMBLEA EN LA PLAZA

P.A. 


Estaremos unos cuantos más o menos de acuerdo en que octubre del 19 nos dejó con más dudas que certezas. He leído a algunos que tienen esperanza depositada en una futura algarada.

Crecí viendo cómo importantes acontecimientos históricos tomaban su tiempo en desarrollarse. Los gobiernos de Frei y Allende se gestan políticamente en el tiempo, no explotan de la noche a la mañana. Se van perfilando en la búsqueda y gestión de sus objetivos. Entre ellos la alfabetización del país, el desarrollo de la educación pública, la reforma agraria, la nacionalización de los recursos naturales, el gran impulso a la vivienda social.

En esos días de octubre pensaba y me animé a comentar que se había perdido una gran oportunidad, al encauzar la protesta eminentemente en vías violentas, pasando de protesta a estallido.

Si se hubiese optado, en vez de convertir la Plaza en un campo de batalla, por sembrar en aquel espacio ocupado, como símbolo, algunos árboles y plantas florales, y montar en torno una asamblea plural y diversa en busca de entendimiento y acción común.

Propuesta difícil de plantear a participantes, oyentes y espectadores. Plantar algunos árboles y plantitas y montar una doña asamblea política para ir avanzando. Al menos para ir conviviendo y conversando.

Como le escuché decir al sociólogo argentino anarquista Christian Ferrer, todas las modas cambian cada 20 años, lo permanente es la convicción generalizada de que la vida es una guerra interminable.

Desmentir en la vida cotidiana este dogma o creencia, fundamento consciente e inconsciente de la sociedad actual, con orígenes en el siglo XIII, creo que sería muy sano para cada individuo y un aporte necesario a la transformación social.


sábado, 18 de marzo de 2023

CODELCO DEBE RETIRARSE DEL PROYECTO MINERO EN EL VALLE DEL INTAG EN EL ECUADOR

Por Pedro Armendariz 


El Valle de Intag, en la provincia ecuatoriana de Imbabura, es una zona que destaca a escala mundial por su diversidad biológica e impresionante belleza. Hoy se encuentra amenazado por un proyecto minero de envergadura que tiene como protagonista a Codelco Chile.

El año 2008 la empresa minera estatal chilena Codelco, emprendió su primera incursión productiva en el extranjero. Se asoció con su par ecuatoriana Enami para explotar un yacimiento de cobre y molibdeno en el Valle del río Intag, en la sierra occidental andina a dos mil 500 metros sobre el nivel del mar.

A la vista de los hechos históricos se trató de una muy mala decisión de Codelco el desembarcar de esta forma en Ecuador. Hasta el día de hoy el proyecto de explotación, que lleva el nombre de uno de los abundantes ríos de la zona, Llorimagua, no ha podido realizarse más allá de tomar el control de las cinco mil hectáreas de concesión, que la empresa conjunta administra como un fundo privado, con personal que luce uniforme mezcla de obrero y guardabosque.  

En la actualidad las empresas señaladas siguen empecinadas en impulsar el proyecto de explotación, pese a la oposición de la mayoría de los habitantes locales que se ven afectados por él, y que nunca han sido consultados sobre el tema, como establece la constitución del Ecuador.

Codelco, el 2008, se empantanó en esta insensatez que ya arrastraba veinte años de fuertes conflictos sociales y políticos. Habían sido parte de ella la minera de Japón Bishi Metals, perteneciente a Mitsubishi, que se retiró en 1997 debido a la cerrada oposición de los pobladores. La sucedió la minera canadiense Ascendant Copper Corporation, que se fue con la cola entre las patas tras enormes conflictos con la comunidad.

Tras ellas, de la mano aparecieron en escena Codelco y Enami, con la ambición de desarrollar este proyecto minero a cielo abierto, el primero de tal característica en la historia de Ecuador.

Las protestas y la resistencia de los habitantes de la zona afectada, con el apoyo y acompañamiento de agentes ecológicos y sociales de Ecuador y el extranjero, siguieron adelante en su oposición. Pronto encontraron la represión cómplice e interesada del gobierno de Ecuador encabezado por Rafael Correa. La zona fue militarizada un tiempo, e importantes dirigentes defensores de la naturaleza y su forma de vida fueron injustamente detenidos y permanecieron presos tras imputarlos bajo lo dispuesto por la llamada ley antiterrorista.

Hoy, con la pertinaz voluntad y los grandes medios de que disponen, Codelco y Enami están presionando al gobierno ecuatoriano para que les otorgue por fin su anhelada autorización de explotación del mineral. Decisión que se encuentra pendiente de pronta resolución.

En las comunidades de Valle del Intag, como informa la revista Plan V de Ecuador en Internet esta semana,  hay personas que están a favor y en contra del proyecto minero de Codelco-Enami. Como es común en el accionar de las grandes empresas mineras en Chile, también destinan en el país de la mitad del mundo una parte en definitiva ínfima de su poder económico para corromper y comprar partidarios a su labor depredadora.

En un video que acompaña la información de Plan V, un trabajador de la empresa biestatal, miembro de una comunidad rural local, luce en el todavía verde bosque subtropical andino un uniforme impoluto de color naranja, y con impúdico cinismo defiende su posición argumentando que gana más plata y hasta le pagan las vacaciones.

Quienes están en contra del proyecto, y defienden lo que califican con fundamento como un paraíso natural en este mundo devastado, en treinta años de resistencia han implementado numerosas iniciativas para lograr mantenerse activos y auto subsistentes en su tierra, bosques y ríos. Artesanía, turismo, agricultura entre ellas.

Nos parece que el presidente de Chile, Gabriel Boric, haría muy bien en tomar cartas en el asunto para detener a Codelco y hacerle renunciar a esta aberrante incursión en el Ecuador. Es un asunto de criterio y dignidad en el actuar del Estado de Chile en un país de nuestra comunidad suramericana.

Comentarios:

Carlos Zorrilla

17 marzo, 2023 at 11:43 pm

  1. Le saludo del valle de Intag, Primero del felicito por tener la valentía de darle una pequeña idea al pueblo chileno lo que Codelco hace con dinero del pueblo en Ecuador. En Junín, contaminó ríos prístinos, taló árboles milenarios en un bosques que alberga a no menos de 74 especies de plantas y animales en peligro de extinción, varias críticamente amenazadas, incluyendo a uno de los monos más amenazados del mundo; el mono araña cabeza marrón.. La única forma que Codelco pudo acceder al bosque nuboso primario que las comunidades utilizaban para turismo ecológico y donde se instaló ilegalmente fue con la asistencia de 389 efectivos de varios cuerpos élite de la policía nacional y apoyo militar en Mayo del 2014 sugiero ver el corto video https://bit.ly/3yJItD8

    Actualmente comuneros presentaron una Acción Constitucional por violaciones al derecho de la Consulta Ambiental y por violaciones de los derechos de la Naturaleza…. Se espera un dictamen en los próximos 30 días.

    Hay muchísimo más de esta historia y espero que se interesen en seguir reportando y ampliando la cobertura; el pueblo chileno merece conocer lo que su empresa está haciendo en nuestro territorio

    Artículos recientes:
    https://www.planv.com.ec/historias/plan-verde/intag-la-mineria-un-paraiso-que-mantiene-vilo-sus-comunidades

    https://es.mongabay.com/2023/01/comunidades-de-intag-en-ecuador-protegen-un-arrecife-de-coral-terrestre-y-se-enfrentan-a-la-mineria/militar en mayo del 2014

  2. Estoy de acuerdo con los hermanos ecuatorianos. Los proyectos mineros destruyen el medioambiente. En Chile Codelco esta en minería en el desierto pero las aguas se contaminan de arsénico y metales pesados para la población. Es pan para hoy y desolación para mañana. Las mineras son una maldición. Defiendanse!!



jueves, 15 de septiembre de 2022

HOMENAJE AL DÚO SILVA-VERDUGO

Por Pedro Armendariz 


Durante años, antes de la televisión, cada fin de semana miles de personas a lo largo del país asistían con sus oídos a un espectáculo singular.

Dos hombres, con sus micrófonos respectivos, hacían llegar volando por el aire lo que estaba ocurriendo en canchas de fútbol a través de la radio.

Estos dos dotados locutores de oficio, que nunca pasaron por ninguna universidad, instituto o taller, eran Darío Verdugo y Sergio Silva. Vivieron en una época de locutores deportivos radiales magníficos, con estilos personales muy originales, como Gustavo Aguirre y Hernán Solís.

En aquellos años sesenta, hincha de la Unión y particularmente del Nino Landa, el jugador más hábil, creativo y divertido que ha dado el balompié nacional, si no iba al Santa Laura o al Nacional escuchaba al dúo Silva-Verdugo.




Además de la capacidad extraordinaria de ambos para trasladar lo que pasaba en la cancha y en el estadio hasta cada rincón de Chile, la composición compartida tenía una característica fundamental, a la que obedece como preámbulo todo lo escrito hasta ahora.

Esta era que cada uno relataba el juego de un equipo y una de las mitades del campo. Pero lo más asombroso era el tempo impreso en cada relato y la sucesión sonora entre ellos.

Sergio Silva era una especie de Erik Satie del relato, daba a sus palabras y frases un ritmo armónico lento, descriptivo con elegancia. Darío Verdugo era el vértigo, la velocidad, la abundancia fabulosa de palabras pronunciadas con una rapidez inaudita.

Esta conjunción, perfectamente lograda en el relato, de lo lento y lo veloz, causaba un efecto muy benévolo y agradable en el auditor, acorde con el ritmo natural de la vida. 

 

lunes, 2 de mayo de 2022

RENATO CÁRDENAS, LONKO CULTURAL DE CHILOÉ

Por Pedro Armendariz 

En abril del año 1983 llegué a Ancud desde Santiago a hacerme cargo de la dirección de prensa de la radio Estrella del Mar. Conocí entonces a muchas personas amables y acogedoras, entre ellas a tres amigos que ya han partido de este mundo.

El 14 de mayo falleció en Castro Renato Cárdenas, en febrero pasado Nelson González, y en enero del 2004 Gabriel Coddou Espejo.

Tuve la suerte de conocerlos muy pronto al llegar a la isla. Renato pasó a ser de inmediato el corresponsal de la radio en Castro, por indicación de Francisco Valiente, director de la Fundación para el desarrollo de Chiloé, dependiente del obispado católico de Ancud, y sustentadora de la radio.

Renato era un tipo muy diligente, acompañado en ese tiempo por Catherine Hall, también lamentablemente fallecida. Constituían una pareja presente visible en la vida política y cultural de las islas del archipiélago. Al intenso quehacer político amalgaman la investigación sobre la historia, la religiosidad y la mitología en Chiloé, escribiendo en conjunto varios libros en aquellos años. Luego Catherine se integró a la banda Bordemar como flautista, tocando en ella más de veinte años.

Renato me parecía un lonko huilliche sin reconocimiento oficial, y a la vez un intelectual de primer nivel de la cultura occidental. En sí mismo tenía a ambos mundos, como su maestro en la universidad en Valparaíso en los años sesenta, José María Arguedas. Conocedores ambos de sus culturas ancestrales y de los nefastos efectos en ellas de la penetración colonizadora. Siempre tenía presente la defensa del patrimonio cultural de Chiloé. En su imaginación pensaba un Chiloé posible con una vida ajena al torbellino del mundo occidental dominante, en un conjunto de islas que tiene lo necesario para constituir una sociedad con signos distintivos.

Nelson González el 83 vivía en Ancud. Arquitecto autónomo, trabajaba con carpinteros chilotes, insuperables en el uso y manejo de la madera, construyendo bellas y originales casas y edificios en los que mezclaba estilos recogiendo lo fundamental de la arquitectura histórica de Chiloé. Junto a esta labor combinaba la acción política contra la dictadura.

Gabriel Coddou también era muy activo en la acción contraria a la tiranía. El centro de su vida, además de su familia, era la música clásica, y más concretamente llevar esta música al seno de la comunidad. Daba clases, formaba grupos, organizaba festivales, era profesor visitante en comunidades huilliches.

La calidad humana y la generosidad de estos tres eminentes chilotes era extraordinaria, como estoy seguro que lo podrán testificar las muchas personas que tuvieron la suerte de conocerlos y poder compartir amistosamente con ellos.  Nos sumamos a la pena de sus seres queridos.

 

jueves, 14 de abril de 2022

NO AL RITMO ABRUMADOR DE LOS FRENÉTICOS

Por Pedro Armendariz 


A la semana de asumido el gobierno los medios dominantes empiezan a hablar de balances, de encuestas, de la subida o bajada de la imagen del presidente, del porcentaje de la población que está a favor o en contra de las nuevas autoridades, y de los indiferentes, que dicen también los hay. O sea, estamos en presencia de un circo.

En la tormenta social que montan los dueños del circo y su personal, el ritmo que se auto imponen en el quehacer de su elaboración lo trasladan a la población mediante un bombardeo de mensajes e imágenes abrumador. Los portaaviones de la flota mediática son los canales de televisión, particularmente los llamados de televisión abierta.

La televisión y la radio necesitan de una nueva constitución. Con actores que no cedan ante la atracción y las trampas del sugestivo frenesí que se busca con éxito imponer. La prisa, el apuro, el agobio, la sensación de vivir en un naufragio, en un caos, fin de mundo, es lo que palpita y subyace en la facilidad que encuentran para manipular groseramente y a la vez con sofisticación al ser humano.

Hay que procurar no seguir el ritmo y los ataques de los frenéticos, que machacan cada día la posibilidad y la capacidad de reflexión, de pensar y razonar que cada persona tiene ante la realidad. Trabajan los frenéticos en pro de la manipulación y el condicionamiento. La publicidad comercial constante en la televisión, una bofetada a la especie humana.

En los tiempos que corren, abiertos a cambios incluso fundamentales si tienen el sustento necesario y el acuerdo debido, televisión nacional podría hacer un esfuerzo por cambiar radicalmente sus valores y prácticas. Sucumbió ante el poder del dinero, y ante el poder político. Y parece casi imposible ver que salga de ahí.

Expresión del frenesí dominante fue en su momento la instalación en TVN de un canal de noticias de 24 horas. No de un canal cultural, postergado hasta el día de hoy. Habrá ojalá en el país personas capaces y con ganas de trabajar en la realización de contenidos culturales en su amplia diversidad, sin o con poco anhelo de dinero más allá del necesario para vivir.

Esto último es complicado, afectados todos más o menos por una variante también dominante del síntoma del frenesí: la codicia, ya sea de dinero, de reconocimiento, poder, posición, rango o clase. Pareciera evidente que el viento que infla e impulsa la inflación actual en el mundo es la fiebre codiciosa que siempre quiere más y más, actitud incomprensible y condenable que destruye la posibilidad de equilibrio y armonía social.

viernes, 19 de febrero de 2021

YAKU PÉREZ HACE HISTORIA EN ECUADOR

Por Pedro Armendariz

Todos lo daban por hecho: en la segunda vuelta de la elección presidencial del Ecuador, los candidatos serían Andrés Arauz y Guillermo Lasso. El invitado sorpresivo fue Yaku Pérez.

Con comodidad, por más de 15 puntos de ventaja sobre el segundo, la primera vuelta la ganó Andrés Arauz, delfín y servidor de Rafael Correa.

La noticia el domingo 7 de febrero, día de la elección, fue que Pérez ocupaba el segundo lugar, dejando en el tercero a Lasso, derechista de gran fortuna, que por tercera vez aspira a la presidencia habiendo fracasado en las dos anteriores.

Tomando en cuenta los resultados históricos del movimiento indígena en el país, era lógico pensar que ni en sueños Pérez pudiera disputar la elección.

Es evidente que votaron por él no solo la inmensa mayoría de los indígenas, sino además muchos que no lo son, al menos del todo.

Se adivina el voto de muchos jóvenes por el candidato que se define indígena y ecologista.

La aparición de Pérez en el segundo lugar produjo un terremoto político. En los medios de comunicación se asumió que en la segunda vuelta Arauz no enfrentaría a Lasso sino que a Yaku.

Lasso apareció anonadado ante los medios impactado por un resultado que no soñaba, o se negaba a soñar.

Florecieron el domingo de la elección y el lunes siguiente los comentarios acerca del cambio de la situación de cara a la segunda vuelta.

En el marco del binarismo a favor o en contra del regreso de los correistas, en el cual se había desarrollado la campaña electoral, los anti correistas daban por sentado que el elegido segundo sería el representante del conjunto en la segunda vuelta. Esta posibilidad estalló en pedazos el martes 16.

La noche de aquel día el CNE estampó el sello de la ignominia en su historia turbulenta y deshonesta, por no decir ilegal y criminal. En una presentación indigna se negaron a aprobar el acuerdo que el viernes 12 habían suscrito Yaku Pérez y Guillermo Lasso para recontar los votos en diferentes zonas del país, llegando a un total en torno al cuarenta por ciento de los sufragios emitidos.

Es que ya desde el martes 9 en la noche se empezó a hacer evidente que algo inesperado estaba pasando en la página web del CNE. Cuando llevaba una ventaja sostenida sobre Lasso desde el domingo, que ya alcanzaba en torno a los 50 mil votos, con el 95 por ciento del total computados, Pérez pareció quedarse de pronto sin energía, estancándose en el escrutinio. La palabra fraude inevitablemente saltó al tapete.

Ante la denuncia de fraude, en un principio Lasso, que necesitaba sumar en caso de pasar a la segunda vuelta, aceptó los requerimientos de Pérez para efectuar el importante recuento de votos, pero a los dos días se desdijo, presionado seguramente por las fuerzas que lo apoyan. Así selló muy probablemente la imposibilidad de ganar la segunda vuelta si es candidato frente a Arauz.

Andrés Arauz, a la espera de su contrincante del 11 de abril, se fue estos días de crisis a los Estados Unidos. No se ha sabido de su agenda en aquel país, salvo su encuentro con grupos de ecuatorianos ahí residentes.

Quien sacó la voz, siempre muy activo ante los medios, fue Rafael Correa desde Bruselas, donde vive desde que dejó la presidencia. Al contrario de lo que dicta el sentido común, y comparten opinantes serios de todo pelaje, Correa dijo sonriente ante la pantalla de su computador que ellos siempre habían preferido como rival en la segunda vuelta a Pérez. No dijo una sola palabra en relación con un más que posible fraude, no defendió los derechos de su preferido, a quien terminó calificando de ridículo.

Y es que sus encuentros con Pérez tienen una larga e infeliz historia. Lo tuvo al frente, encabezando durante años campañas de oposición a los proyectos de expansión de la explotación minera y petrolera impulsados durante sus diez años de gobierno. En cuatro ocasiones estuvo encarcelado, y el gobierno expulsó de Ecuador a su compañera brasileña, Manuela Picq.

A través de las redes virtuales, a las que los partidarios de Correa y su candidato son muy aficionados y actúan en ellas con marcialidad, pintan una imagen de Yaku Pérez cargada de racismo, que es un gran factor en todo el guión de la trama.

Uno de los rasgos interesantes de Pérez es su doble vertiente, intelectual universitario y académico que proviene de una familia campesina humilde, empapado su espíritu de la cosmovisión andina, con una fuerte raigambre ecologista que liga con ella.

Llegue o no a la segunda vuelta, se consuma o no el fraude, Pérez y el movimiento indígena han dado un gran paso en su largo camino, al confluir con los movimientos ecologistas y culturales en una conjunción que abre un nuevo espacio político.

lunes, 27 de mayo de 2019

NATALIO DEL BRAZO CON ALTAMIRANO

Por Pedro Armendariz

Una sola vez vi a Carlos Altamirano, a la distancia. Nosotros, un grupo de amigas y amigos en lo alto de la galería, él en la cancha. Un acto en el Palau Blaugrana de Barcelona, conmemorando el 70 aniversario del nacimiento del presidente Salvador Allende.

 La sorpresa de reconocer a Altamirano cuando venía entrando, sin haber sido anunciada su presencia, como uno más, caminando tranquilamente, no fue nada al ver que el tipo que lo llevaba del brazo, en perfecta cordialidad y armonía, a pesar de llegarle poco más arriba del ombligo al procer, era el entrañable profesor Natalio Andrade.

Ya tenía yo una larga historia con el buen Natalio. Lo conocí al ser nuestro profesor de Física en el colegio. Llegó a mediados del año 69 en reemplazo del titular, contratado inesperadamente por una universidad.

Ingresó a la sala acompañado del rector. Bajito, rozagante con unos kilos demás, terno oscuro, camisa blanca y corbata, del brazo izquierdo colgando un abrigo azul.

El rector, tras una mínima presentación, se retiró. Natalio se acercó al escritorio y dejó con cuidado el abrigo en el respaldo de la silla. Apoyó las dos manos sobre la mesa con los brazos estirados, e inclinándose hacia adelante, nos dirigió sus primeras palabras: “¿Muchachos, dónde está el baño?”.

A partir de ahí tuvimos claro que las clases de física serían festivas. Era tal, a veces, el relajo en desarrollo, que hubo que darle un punto de organización, inventando una contraseña para llamar al orden ante la cercanía del prefecto, el rector o algún soplón: ¡Átomo! gritaba el primero en advertir el peligro.

A Natalio, de vez en cuando, le gustaba contar algún chiste. Recuerdo uno. Viajó el presidente Jorge Alessandri a Ecuador en visita oficial. Aterrizó en Guayaquil, donde lo estaba esperando su colega Carlos Julio Arozamena, oriundo de aquella ciudad. Hacía un calor, como es costumbre en la capital del Guayas, pegajoso y abrumador. Alessandri no hace más tocar tierra y se le abalanza un hombre alto y fornido, lo abraza efusivamente alargando un brazo y una mano hasta el poto del recién llegado y le dice: “Bienvenido mi mariconcito”.     

Habiendo vivido después en Ecuador, y escuchado anécdotas de quien para ellos es simplemente Carlos Julio, no está descartado que el chistecito de Natalio tenía algo de verdad.

Y fue en Quito donde, estudiando en la universidad el año 71, me entero que viene de gira Inti Illimani. En el centro de alumnos acogieron la idea de invitarlos a dar un concierto.

 Partí a le embajada de Chile, que en esos años ocupaba una casona hermosa frente al parque del Ejido. Entrando pregunto por el agregado cultural, y me indican que es el señor aquel que está de espaldas al fondo del salón. Me acerco, lo llamo por su cargo, se da vuelta, y ahí está Natalio Andrade: ¡Armendariz!, gritó cuando me vio y me hizo pasar a su oficina.

Expeditivo, me dio la dirección del hostal donde se iban a alojar los músicos, lo mejor es que te entiendas con ellos directamente. De paso, cuando supo que estaba como representante de los alumnos en la junta de facultad, me pidió que le orientara porque quería estudiar economía.

Estaba en Quito gracias al cuoteo de los partidos de gobierno, él, entonces, era del partido Radical que formaba parte de la Unidad Popular.

El concierto de los Inti, dicho sea de paso, fue un acontecimiento notable. Andaban en una gira por varios países suramericanos como teloneros de la visita que hizo a ellos por esos días el presidente Allende.

La última vez que vi al profesor en Quito fue un día que iba caminando por la calle 9 de Octubre y me llaman desde un auto detenido ante un semáforo. Al volante Natalio que a toda voz antes de arrancar me pregunta: ¿Qué te parece el autito que me compré?!!!

A los pocos días una nueva sorpresa con Natalio. En el diario El Comercio leo en la mañana un gran aviso pagado y encuadrado del ministerio de Relaciones Exteriores, que declara persona non grata a mi viejo profesor, y exige que abandone el país.

El pecado de Natalio había sido que, sin acuerdo con el gobierno del entonces dictador José María Velasco Ibarra, agendó una visita del presidente Allende a la Universidad Central para reunirse en asamblea con los estudiantes, en el primer bastión de la oposición de izquierda al gobierno del loco, apelativo que disfrutaba el viejo caudillo, verdadera inspiración a comienzos del siglo XXI del aprendiz Rafael Correa.

El 78 en el Palau, en el recuerdo a Allende, no hablé con mi profesor. Un par de años más tarde, bajando las escaleras del Metro en la rambla de Catalunya viene subiendo Natalio. De inmediato me hizo dar la vuelta e invitó a almorzar a su casa para presentarme a la familia, señora y una hija. Trabajaba vendiendo libros de editoriales barcelonesas, viajando con frecuencia a Suramérica.